0

Tu carrito está vacío

octubre 02, 2019

En el contexto actual en donde la tierra y la humanidad se enfrentan a una crisis ecológica, el calentamiento de la temperatura global no es el único problema del cual preocuparse. El deterioro ambiental cuenta con diferentes aristas, entre ellas, los grandes y crecientes niveles de basura; ¿a dónde van a parar nuestros residuos? Muchos de ellos van a parar a las plantas de gestión de residuos que corresponden o a vertederos, sin embargo, no es novedad toparse con basura en la arena y en el mar al tener un día de playa, lamentablemente, hoy en día esta realidad está normalizada pese a que hasta hace pocas décadas no existía este problema. La flora y fauna marina está siendo alterada, el ecosistema marino está siendo destruido, explotado y contaminado, rompiendo con todo el ciclo natural de la vida en la tierra, y todo esto por la basura principalmente el plástico. 

 

La incorporación del plástico -en especial los de un uso, desechables- a la vida cotidiana de todas las personas ha traído facilidades y beneficios, pero a costa de cambios drásticos en cuanto a la generación de basura y su destino, ya que éstos se demoran hasta 1400 años en degradarse dependiendo del tipo de plástico, aunque algunos pueden degradarse rápidamente. Sumado a esto, la producción a nivel mundial del plástico ha crecido en 900% desde sus inicios en 1980, según cifras arrojadas por Greenpeace. De esta inmensa producción, 200 kilos de plástico son arrojadas a las aguas por segundo, siendo el plástico entre el 60% y 80% del total de basura que se encuentra en el océano.

 

Durante el tiempo que los objetos se encuentren en el océano, éstos pueden causar graves daños en especial a la fauna. Se estima que actualmente, unas 700 especies se ven afectados por este tipo de contaminación; Greenpeace sostiene que al año mueren millones de especies marinas como consecuencia del plástico en el mar, ya que éstos provocan, por ejemplo, estrangulación e intoxicación.

 

Sumado al deterioro de la fauna, estudios realizados por la fundación Algalita Marine Research, evidencian que el plástico ha contribuido al aumento de la temperatura de la superficie oceánica y que incluso podría llegar a superar la temperatura del aire lo cual conllevaría una serie de fenómenos climáticos de impacto negativo y desastres naturales, también se advierte que el océano pacífico sur podría convertirse en el basurero de la humanidad.

 

Frente a estas consecuencias ambientales surge la pregunta ¿cómo evitar que la basura llegue a los océanos? El principal problema responde a una mala gestión de los residuos, ya que un gran porcentaje de lo que va a parar al mar podría ser reciclado, a nivel mundial aún queda mucho camino en cuanto a infraestructura y educación en materia de reciclaje y se estima que menos del 50% del plástico mundial es reciclado. Lo que si puede contribuir a frenar este rápido deterioro es un llamado a reducir el consumo de plásticos, lo cual debe ser adoptado por todas las sociedades a nivel mundial. El reemplazo de la utilización de plásticos de un solo uso por plásticos u otros materiales reutilizables, podría disminuir la demanda por éste, logrando que los fabricantes disminuyan la producción. A nivel gubernamental, distintos países han adoptado medidas como la prohibición de plásticos de un solo uso y barreras arancelarias, desincentivando al consumo y la producción de éste. En 2017 el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) lanzó la campaña Clean Seas, la cual invita a los gobiernos a promulgar este tipo de medidas en pos de disminuir el consumo de plástico. Además, el programa intenta generar conciencia y hacer un llamado de emergencia a nivel mundial acerca del grave impacto que la basura ocasiona en la biodiversidad y medio ambiente.

 

Es importante que como consumidores y como parte de la sociedad, comencemos a cambiar nuestros hábitos hacía unos más sustentables, intenta reemplazar el plástico por otros materiales y opta por objetos reutilizables. También es importante presionar a los gobiernos para que se tomen medidas para frenar el daño que se está causando no solo en los océanos, sino en todos los ecosistemas.

 

Por: Isidora Espinosa


Subscribete