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septiembre 29, 2018

Reconocerían la zona de Quintero y Ventanas como una bella secuencia de playas y caletas pesqueras, En vez de una zona de sacrificio?

Donde no solo se sacrifica a la naturaleza si no que a su gente, bueno esto era así hasta la década de los 50, donde, desde esa época, la fundición de ventanas ya amenazaba la calidad ambiental, malgastando y empañando la visión de las playas y naturaleza alrededor, la realidad es que la alta contaminación provocada por la concentración industrial acumula riesgos de contaminación con la consecuente generación periódica de episodios de desastre ambiental.

Donde estuvieron las generaciones pasadas y nosotros mismos, tolerando este sacrificio, el cual no debe más que avergonzarnos, no simplemente mirar arriba, a la gente de “poder”, encontrar y apuntar a los culpables del episodio de hoy, si no que preguntarnos, donde estuvimos? Tuvimos que esperar a este episodio para reaccionar, para culpar, para apuntar…..Pero nosotros sabíamos, sabíamos del daño, se decía que era una zona hermosa, pero no estuvimos a la altura, no supimos levantar la voz en el momento exacto.

El tema real es que Chile, nosotros como chilenos, orgullosos de nuestro país, donde muchos levantan la voz por pequeñeces y no por lo importante y lo que produce verdaderos daños, los duraderos, los que dejaremos a las futuras generaciones, los que podríamos mirar y sentirnos orgullosos, no levantamos la voz…. aun no nos tomamos en serio el problema ambiental, esto ocurre no solo porque priorizamos el crecimiento económico, sino que nuestra cultura, aun no se da cuenta de la importancia de la madre tierra, y no somos capaces de ver a largo plazo, sino más} bien al corto, la “viveza del Chileno”, que somos “pillos” y encontramos el atajo, no existirá atajo, si no nos preocupamos realmente del medio ambiente, no existirá futuro y no podremos mirar el pasado con orgullo.

Necesitamos un ajusto de prioridad de nuestros valores…un ajuste? Una vuelta 360 grados realmente, una mirada a largo plazo, donde le demos una valoración de la calidad de vida, de la naturaleza, de lo que dejamos como legado, de poseer una conciencia social y ambiental. Dejar de medir a nuestra sociedad por resultados a corto plazo, si no que poder tener una mirada más global.

Aun tenemos Chile !, si viajamos de punta a punta aún podemos maravillarnos, aún tenemos paisajes y paramos hermosos, donde podemos descansar y tomar una foto digna de postal, pero depende de nosotros que quede Chile para el futuro, que quede naturaleza, debemos tomar medidas drásticas, definir políticas en pro de la naturaleza, fijar nuevos estándares de sustentabilidad con una mirada al largo plazo, y no resultados al corto, repito ¡Aun tenemos Chile!, el momento de generar un cambio es ahora.

Espero que problemas así, no sigan ocurriendo, que como sociedad digamos ¡Nunca más!, que podamos exigir cambios, informarnos y comunicar, ya que, si no lo hacemos, nuestra sociedad y nuestro Chile, tienen los días contados…

Movámonos a lo sustentable y a una mirada más amplia y de largo plazo al mundo, imaginémonos a las futuras generaciones bañándose en el rio de nuestra niñez o escalando el mismo árbol, pero para eso necesitamos cambiar y el cambio viene de nosotros, para así, poder informarnos, exigir y actuar en pro de un mundo mejor.

 Por: Cristobal Espejo


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